jueves, 13 de noviembre de 2014

Nueva edición corregida de «La sonata del silencio»







Paloma Sánchez-Garnica 

Tercera edición: octubre de 2014 



En septiembre de 2014 reseñamos la primera edición de La sonata del silencio y expresábamos nuestra sorpresa ante la cantidad de errores que encontramos en ella (de los que solo indicamos algunos).

Nos consta el rigor de su autora, Paloma Sánchez-Garnica, y no dudamos de la profesionalidad de su equipo editor aunque, lamentablemente, los resultados de la edición comentada ponen de manifiesto que no se realizaron las pruebas de corrección necesarias por parte de la editorial.

Nos complace enormemente que Planeta, en la tercera  edición, haya recogido todas y cada una* de las indicaciones (más de 35) que tuvimos la oportunidad de contrastar con la autora y que en su día reseñamos (obviando otras que encontramos y  no indicamos) .

A continuación mostramos algunos de los errores corregidos:


1.- Anacronismos


Error reseñado (Pág. 68)

Comentamos en su día que las aspirinas se comercializaban en aquella época (1946) en tubos o frascos de cristal, en pequeños envases metálicos o retractiladas en celofán, puesto que el polietileno fue sintetizado por primera vez en 1943; que hasta 1950 no se descubre el polipropileno; que Bayer, entre otros laboratorios farmacéuticos, no introdujo el plástico en sus envases hasta muchos años después; y que la producción de plásticos en España se inició en 1953.

Error corregido

El «tarro de plástico» pasa a ser un «tubo de cristal».

* * *

Error reseñado (Pág. 256)

Como indicábamos, el tratamiento con corticoides que se le aplicó al marido de Marta no era posible puesto que la cortisona fue aislada en 1936 y sintetizada en 1948, año en que se le aplicó por primera vez a un paciente en la Clínica Mayo de Estados Unidos.

Error corregido

Por lo que se eliminan los «corticoides» y ahora son «calmantes».


2.- Errores de contenido



Error reseñado (Pág. 35)


Error de cálculo (Pág. 36)

Se decía que Antonio tenía seis hermanos varones, pero más adelante se explicitaba que cuatro murieron y que «al» otro hermano lo dejaba malherido un accidente, y ese «al» indicaba claramente que eran cinco los hermanos varones (más dos hembras), por lo que eran en total  siete hermanos.

De entre las alternativas que ofrecíamos para solucionarlo se ha optado, razonablemente, por la más sencilla:

Error corregido


Antonio Montejano tenía «siete» hermanos.


* * * 

En esta escena vemos cómo don Próculo pide que le sirvan un orujo que doña Virtudes (el lector sabe los motivos) es reacia a compartir:

 Pág. 86

Previa aprobación por parte de doña Virtudes, la doncella dejaba sobre la mesa una bandeja con un vasito de orujo. 

Pág. 92


Pero más tarde veíamos que don Próculo, el sacerdote, se había servido él mismo más orujo de una inexistente botella y el vasito pasaba a convertirse en una diminuta copa de cristal.

Pág. 94-95


La escena ha sido modificada de la siguiente forma para enmendar las incongruencias:


Modificación

Desaparece el «vasito» y pasa a ser «orujo»...

Modificación

... de forma que el sacerdote ahora pueda servírselo en un «diminuto vaso de cristal».

* * *


A continuación indicamos otra escena que presentaba incongruencias:

Doña Celia, otro de los personajes, prepara chocolate y, al verterlo en la chocolatera, se nos dice que estaba tan aguado que parecía leche con color:


Pág. 122


El lector se sorprendía al leer que, cuando lo va a servir, ese chocolate tan aguado que parecía «leche manchada», de repente era «algo espeso»: 

Pág. 123 



 Y se sorprendía más aún cuando volvía a ser «muy claro» y ya no era «dulzón»:

Pág. 125


Ahora el chocolate es «poco» espeso y «poco sabroso»:



Modificación

Modificación




3.- Errores ortotipográficos

Entre los errores tipográficos enmendados resaltamos los siguientes:

Error reseñado (Pág. 295)

Difícilmente metería ambas manos en un solo bolsillo.
[en los bolsillos]


Error corregido

Arreglado el error.

Error reseñado (Pág. 311)

Requería cursivas: [pringaos]

Error corregido 

Lástima que solo corrigieron el de la página que indicábamos, quedando otros «pringaos» por corregir.


Error reseñado (Pág. 822)

Indicábamos que no era una pregunta sino una exclamación que requería signos de admiración.
[¡Quiero saber...!]

Error corregido

Se cambian los signos de interrogación por los de exclamación.


4.- Errores gramaticales


Pág. 297

Decíamos que «hato», en este contexto, significa: ropa y otros objetos que alguien tiene para el uso preciso y ordinario, lo que ya define un conjunto de prendas, por lo que lo apropiado sería su utilización en singular.
[el viejo hato (de ropa) que vestía...]

Error corregido

Ahora ya aparece en singular.

Error reseñado (Pág. 364)

Indicábamos un error de concordancia.
[fueran]

Error corregido

Desaparece el error.

Error reseñado (Pág. 500)


Otro error de concordancia: la tenue luz alumbraba el cuerpo. [Alumbrado] 


Error corregido

Ahora es correcto.

Error reseñado (Pág. 664)

Se incurría en un pleonasmo para el que había distintas soluciones: 
[salir de España], [irse de España], [dejar España]...

Error corregido

Se ha aceptado la primera opción.


Error reseñado (Pág. 749)


Decíamos que aunque esta palabra aparece en un diálogo y, por tanto, está empleada de forma coloquial, lo correcto sería resaltarla en cursiva ya que no es un vocablo recogido en los diccionarios:
[intelectuala]


Error corregido

Se resalta la palabra en cursiva.


 Error reseñado (Pág. 760)

Comentábamos que la ciudad francesa de Chantilly (Francia) da nombre tanto a un dulce de crema de leche (que se escribe en minúsculas) como a un tipo de encaje y que, puesto que se refería al encaje, lo correcto era:
[manto de Chantilly]


Error corregido

Aparece escrito con mayúscula inicial.


5.- Unificación



Pág. 119-120

Pág. 270

Nos encontramos que una vez utilizada correctamente la palabra «beis» , más adelante se volvía a mencionar ese color con un extranjerismo que, en cualquier caso, debería de haberse resaltado en cursiva [beige].

Error corregido

Se ha realizado la unificación.


* * * 


Pág. 397-398

Indicábamos que las formas coloquiales que reproducen la pronunciación del habla local se deben remarcar en cursiva e insertar un apóstrofo para reflejar en la escritura la supresión de sonidos cuando hay palabras sucesivas.
El uso del apóstrofo no es necesario para marcar ni las apócopes ni las aféresis de una voz con independencia de la palabra que le siga, ni se remarca en cursiva la palabra no afectada (ej. pa que).

Unificación realizada


* Al habla con la autora nos dijo que había quedado por corregir una de las indicaciones (la referente a tratar el grado de sargento como oficial) y que esperaba una nueva oportunidad para hacerlo.


 + + + 


lunes, 3 de noviembre de 2014

Nuevas ediciones corregidas: «Un millón de gotas» y «Los cuerpos extraños»








En esta nueva entrada queremos informar de que ya están a la venta las nuevas ediciones de Un millón de gotas, de Víctor del Árbol y Los cuerpos extraños, de Lorenzo Silva.

Cuando publicamos en el blog las entradas de ambas novelas les hicimos partícipes tanto a los autores como a Ediciones Destino de las erratas y demás cuestiones gramaticales y de contenido reseñadas, al objeto de que las tuvieran en cuenta de cara a futuras ediciones. 

De ahí que nos satisface comprobar cómo los mencionados autores y la editorial han asumido y enmendado, respectivamente, dichas cuestiones con las particularidades que ahora veremos.


* * *





Víctor del Árbol
Nueva edición (Cuarta)






Todos y cada uno de los diecisiete errores que reseñamos en su día (entrada del blog del mes de septiembre de 2014) han sido evaluados por el autor y enmendados por la editorial en la nueva edición. He aquí una muestra de la corrección realizada:


1.- Contenido


Pág. 329

Error reseñado (Pág. 335)

Se trataba de un anacronismo encontrado en una escena que transcurre en 1934, como se indica al principio del capítulo, ya que el «tergal» es una fibra sintética de poliéster, creada por la firma francesa Rhodiaceta (una empresa de Rhône Poulenc), que apareció en el mercado en 1954. El nombre proviene de «Ter» (por poliéster ) y «gal» (por gallicus). El tereftalato de polietileno (la base del poliéster) fue producido y patentado como polímero para la fabricación de fibras por los químicos británicos John Rex Whinfield y James Tennant Dickson en 1941, quienes también participaron en la invención del Terylene el mismo año. Comenzó a utilizarse comercialmente en 1946. 


Error corregido

Comprobamos que en la nueva edición se ha sustituido el «tergal» por el «cuero».

* * *


Error reseñado (Pág. 275)

Nos sorprendió encontrar una incongruencia en los apellidos de dos personajes: el autor nos decía que el suegro de Gonzalo, uno de los protagonistas, se llama Agustín «González», sin embargo, unos capítulos más adelante, nos encontrábamos con que el padre de Agustín «González» se apellidaba «Arras», dejando al lector sumido en descifrar esa incongruencia de patronímico.


Error corregido

Se corrige el error y el padre de Agustín pasa a apellidarse «González».


2.- Errores gramaticales



Error reseñado (Pág. 219)


[se lo sujetaba]

Error corregido


Error reseñado (Pág. 385)


[agradeciéndole] (Solo acompaña a una persona a la puerta).

Error corregido


3.- Sugerencias de estilo




Sugerencia de estilo reseñada (Pág. 526)

Como sugerencia de estilo decíamos que si bien en un lenguaje coloquial se sobrentiende que quienes preguntaban a los vecinos eran los policías que habían acudido al lugar de los hechos  y no su «coche», hubiese sido más correcto escribir [y unos policías preguntando a los vecinos].


Sugerencia aceptada y recogida en la nueva edición

Vemos que la nueva edición acoge íntegramente la forma sugerida.



Sugerencia reseñada (Pág. 527)

También como sugerencia de estilo consignábamos que se produce una elipsis al omitir la palabra «vehículos» (o «coches») antes de «prioritarios» que puede confundir al lector. De mantenerse tal y como está escrito, lo correcto sería remarcar dicha palabra con cursivas [prioritarios] como vocablo utilizado en la jerga policial.



La nueva edición incluye el sustantivo «vehículos» para el determinativo «prioritarios».

4.- Unificación


Apuntábamos que los nombres de los accidentes geográficos se escriben en minúscula, salvo que formen parte del nombre oficial (por ejemplo: Cayo Hueso).

 Error reseñado (Pág. 261)

Error corregido 

Forma correcta y base para la unificación (Pág. 351)

Error reseñado (Pág. 570)

Error corregido

Aquí vemos como «Cayo de Miami» pasa a ser «cayos de Florida» ya que no existe ningún cayo con tal nombre.

Error reseñado (Pág. 650)


Error corregido


* * *





Nueva edición





Los diferentes errores ortotipográficos que reseñábamos en el blog (entrada del mes de septiembre de 2014) han sido debidamente corregidos, y aquí señalamos como muestra alguno de ellos:


Error reseñado (Pág. 328)

En la nueva edición vemos que se ha optado, en lugar de añadir la preposición «de», por una ligera modificación (que igualmente hace correcto el texto):

Error corregido

Respecto a las cuestiones gramaticales, ha imperado el criterio del autor en aquellas que hacen referencia a las modificaciones establecidas en 2010 por la Ortografía de la lengua española, manteniéndose la acentuación en las formas verbales «rió», «fié» y en el sustantivo «truhán».

Sí aparecen corregidos, como vemos, otros errores gramaticales: 

Error reseñado (Pág. 213)


Error corregido


Error reseñado (Pág. 301)

Error corregido

En la nueva edición ya aparece correctamente escrito en redonda el término «kebab», tal y como lo recoge el Diccionario de la lengua española (DRAE).



+ + +